jueves, 13 de marzo de 2008

EL DIOS MISÓGINO


El Greco

Víctor escribió y publicó en su excelente blog Grosera Filosofía:
“EL DIOS MISÓGINO”.
Con su autorización, hoy lo comparto en la Cueva.




El dios judeocristiano, que tantas veces se nos pinta como un anciano de barba blanca, inmaculada, sentado en un trono para impartir justicia, tiene un lado oculto, un lado que poco creyentes conocen. Tomando como verdadera y literal la afirmación de que la biblia es "la palabra de Dios", observemos ciertas frases que nos dibujan un dios iracundo y misógino.

"¿Qué haremos en cuanto a las mujeres para los que han quedado? Nosotros hemos jurado por Jehová que no les daremos nuestras hijas por mujeres.

Entonces la congregación envió allá a doce mil hombres de los más valientes, y les mandaron, diciendo: Id y herid a filo de espada a los moradores de Jabes-Galaad, con las mujeres y niños. Pero haréis de esta manera: mataréis a todo varón, y a toda mujer que haya conocido ayuntamiento de varón.

Y hallaron de los moradores de Jabes-Galaad cuatrocientas doncellas que no habían conocido ayuntamiento de varón, y las trajeron al campamento en Silo, que está en la tierra de Canaán.
—Jueces 21: 7, 10-12

En este libro de los Jueces del Antiguo Testamento, podemos observar claramente el carácter que se le da a la mujer. Durante las guerras, las mujeres del enemigo vencido eran tomadas como botín de guerra, igual como si fueran ganado u otros víveres. Y esto no es lo peor, solo se tomaban las vírgenes (¡claro!) y las que hubieran conocido "ayuntamiento de varón" se pasaban por el filo de la espada. Los cristianos podrán excusarse diciendo que esta "no es la voluntad directa de su dios", pero ¿acaso se opone?

"Y si vieres entre los cautivos a alguna mujer hermosa, y la codiciares, y la tomares para ti por mujer, la meterás en tu casa; y ella rapará su cabeza, y cortará sus uñas, y se quitará el vestido de su cautiverio, y se quedará en tu casa; y llorará a su padre y a su madre un mes entero; y después podrás llegarte a ella, y tú serás su marido, y ella será tu mujer."

"Y si no te agradare, la dejarás en libertad; no la venderás por dinero, ni la tratarás como esclava, por cuanto la humillaste."
—Deuteronomio 21: 11-14

¿Qué puedo decir aquí? Más gráfico no puede ser. Para mí es uno de los pasajes mas horrorosos de la biblia y me sorprende que haya personas que consideren este libro como una "guía moral" para la vida. Además que, dentro del pasaje se puede deducir que existían casos en donde la mujer era tratada como esclavas o vendidas por dinero; "Y si no te agradare, la dejarás en libertad; no la venderás por dinero, ni la tratarás como esclava, por cuanto la humillaste."

Existen pasajes que como castigo a los israelitas, el dios judeocristiano "tomaba" a sus mujeres y se las daba al enemigo, la mujer como un simple objeto.

"Por tanto, daré a otros sus mujeres, y sus campos a quienes los conquisten; porque desde el más pequeño hasta el más grande cada uno sigue la avaricia; desde el profeta hasta el sacerdote todos hacen engaño."
—Jeremías 8: 10

"Así ha dicho Jehová: He aquí yo haré levantar el mal sobre ti de tu misma casa, y tomaré tus mujeres delante de tus ojos, y las daré a tu prójimo, el cual yacerá con tus mujeres a la vista del Sol."
—2 Samuel 12: 11

A estas alturas me imagino que habrá mucha gente religiosa que se sentirá incómoda, y otras muchas indignadas. Sé que me dirán que son normas obsoletas, de siglos atrás. Pero, no solo el Antiguo Testamento tiene está entonación, frases del Nuevo Testamento arremeten contra la institución del matrimonio con un machismo enfermizo.


"Porque la mujer casada está sujeta por la ley al marido mientras éste vive: pero si el marido muere, ella queda libre de la ley del marido."
—Romanos 7: 2

"Asimismo vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos; para que también los que no creen a la palabra, sean ganados sin palabra por la conducta de sus esposas..."
—1 Pedro 3: 1

"Pero quiero que sepáis que Cristo es cabeza de todo varón, y el varón es cabeza de la mujer… Porque el varón no debe cubrirse la cabeza, porque él es imagen y gloria de Dios; pero la mujer es gloria del varón. Porque el varón no procede de la mujer, sino la mujer del varón, y tampoco el varón fue creado por causa de la mujer, sino la mujer por causa del varón."
—1 Corintios 11: 3, 7, 8 & 9

"Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor; porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador."
—Efesios 5: 22 & 23

Estás "escrituras sagradas" ha sido una motivación para dirigentes de la Iglesia y personajes religiosos de gran relevancia que las han visto como "palabras de dios" y les dan un alcance y una veracidad asombrosa, una actitud bufonesca frente a "la Eva":


"¿Y no sabes tú que eres una Eva? La sentencia de Dios sobre este sexo tuyo vive en esta era: la culpa debe necesariamente vivir también. Tú eres la puerta del demonio; eres la que quebró el sello de aquel árbol prohibido; eres la primera desertora de la ley divina; eres la que convenció a aquél a quien el diablo no fue suficientemente valiente para atacar. Así de fácil destruiste la imagen de Dios, el hombre. A causa de tu deserción, incluso el Hijo de Dios tuvo que morir."
—Tertuliano, Padre de la Iglesia, "De Culta Feminarum", 1.1

"Es Eva, la tentadora, de quien debemos cuidarnos en toda mujer... No alcanzo a ver qué utilidad puede servir la mujer para el hombre, si se excluye la función de concebir niños."
—San Agustín de Hipona, Padre de la Iglesia

"Las mujeres no deben ser iluminadas ni educadas en forma alguna. De hecho, deberían ser segregadas, ya que son causa de insidiosas e involuntarias erecciones en los santos varones."
—San Agustín de Hipona

"Por el buen orden de la familia humana, unos han de ser gobernados por otros más sabios que ellos; por ende, la mujer, más débil en cuanto a vigor de alma y fuerza corporal, está sujeta por naturaleza al hombre, en quien la razón predomina. El padre tiene que ser más amado que la madre y merece mayor respeto porque su participación en la concepción es activa y la de la madre simplemente pasiva y material."
—San Agustín de Hipona

"Sus caras son como viento abrasador, y sus voces silbidos de serpiente, pero también aplican encantamientos nefastos a incontables hombres y animales. Y cuando se dice que su corazón es una red, se está hablando de la malicia insondable que impera en sus corazones."
—San Ambrosio

"El organismo de las mujeres está dispuesto al servicio de una matriz; el organismo del hombre se dispone para el servicio de un cerebro.
—Federico Arvesu, médico jesuita, "La virilidad y sus fundamentos sexuales", 1962

La reacción del papado a los movimientos feministas fue totalmente reaccionaria y retrógrada, Veamos la declaración del papa Pío (santo) XI:

"Cuantos de palabra o por escrito empañan el brillo de la fidelidad y la castidad nupcial, ellos mismos, como maestros del error, fácilmente echan por tierra la confianza y honesta obediencia de la mujer al marido. Y más audazmente algunos de ellos charlatean que tal obediencia es una indigna esclavitud de un conyugue respecto del otro; que todos los derechos son iguales entre los dos; y pues estos derechos se violan por la sujeción de uno de los dos, proclaman con toda soberbia que han logrado o que van a lograr quién sabe que emancipación de la mujer. Tal emancipación según ellos debe ser triple: en el régimen de la sociedad doméstica, en la administración del patrimonio familiar y en la facultad de evitar o suprimir la vida de la prole. Y así la llaman social, económica y fisiológica: fisiológica porque quieren que las mujeres a su arbitrio estén libres o se libren de las cargas conyugales o maternales (emancipación esta como ya dijimos de sobra, que no lo es sino un crimen horrendo); económica, por la que pretenden que la mujer, aún sin saberlo ni quererlo el marido, pueda libremente tener sus propios negocios, dirigirlos y administrarlos, sin tomar para nada en cuenta a los hijos, al marido y a toda la familia; y social, en fin, por cuanto aparta a la mujer de los cuidados domésticos, tanto de los hijos como de la familia, a fin de que sin preocuparse por ellos pueda entregarse a sus antojos y dedicarse a los negocios y a los cargos, incluso públicos"
—Papa Pío XI En su encíclica Casti connubii (Del matrimonio casto), dada el 31 de diciembre de 1930.

Es claro ver las intenciones que inspiran esas escrituras para los hombres sagrados, ilustres de la Santa Iglesia. Me van a disculpar, pero frases como estas no tienen excusas. Y estas personas son consideradas con gran estima, como hombres de fé. Por lo menos las mujeres se que pensarán distinto.

Las ramas del cristianismo, como el Protestantismo también tienen sus joyitas retrógradas y machistas, requisitos indispensables para ser un buen religioso.


"Tengan sus hijos y hagan como puedan; si mueren, benditas sean, porque seguramente mueren en medio de una noble labor y de acuerdo a la voluntad de Dios... Así ven ustedes cómo son débiles y poco saludables las mujeres estériles; aquéllas bendecidas con muchos niños son más saludables, limpias y alegres. Pero si eventualmente se agotan y mueren, no importa. Que mueran dando a luz, que para eso están."
—Martín Lutero

Y esto es una pequeñisima muestra de la "sabiduría de la biblia". ¿Por qué los pastores no citan dichos pasajes en sus sermones? ¿Acaso les avergüenza? Pero ¡si es la Palabra de Dios! ¿Cómo le puede al hombre avergonzar? Los cristianos me dicen -son normas abolidas, en desuso- ¿Y el diezmo? ¿Por qué no eliminan el precepto levítico y deuteronómico del diezmo? ¡No! ¡Abolir la norma que les permite abultados ingresos libres de impuestos? Una crueldad.

Muchas Gracias, Víctor!