domingo, 12 de abril de 2009

La Espía del Führer


En 1934 Adolfo Hitler había logrado su sueño de afianzarse en el poder. La mayoría de los alemanes veían con optimismo a este salvador de la economía que prometía frenar el avance del comunismo y el “judeo bolchevismo”y recuperaban la sonrisa después del humillante Tratado de Versalles 


Uno de los primeros convocados por el flamante Reichsführer a Berlín, fue el capitán Fritz Wiedemann, antiguo superior de Hitler en la I Guerra Mundial y junto con él, llegaría a la intimidad de la corte nazi una hermosísima mujer: la Princesa Hohenlohe.

Las águilas se reconocieron al instante. Y a la astuta Stephanie von Hohenlohe sólo le bastó una mirada para enamorar perdidamente al hombre que vaticinaba “Weltmacht oder Niedergang” (1) 

Esta mujer, que se había construido un pasado de aristócrata y una eficaz red de altas influencias, logró que el Führer - sujeto que consideraba a los judíos una raza, pero no humanos- y también su entorno, pasaran por alto un pequeño detalle sobre su vida: era mitad judía. Y a tal punto fue eximida, que sus amigos
Hermann Göring y Heinrich Himmler, la apodaron cariñosamente “Aria honoraria”. Hitler simplemente la llamaba “Querida Princesa”





Stephanie supo corresponder la hospitalidad y confianza que le habían brindado y echando mano a sus relaciones con poderosos e influyentes hombres de la elite británica, se convirtió en La Espía del Führer, la mejor. Fue intermediaria entre oficiales al más alto nivel de la política internacional, transmitió prolijamente mensajes secretos y posibilitó las reuniones de Hitler y Göring con Lord Halifax, Lord Rothermere, el Duque y la Duquesa de Windsor y fue una pieza vital para la propaganda del nuevo gobierno alemán. Sus excelentes servicios le valieron la Medalla de Oro del Partido Nazi, un honor para cualquier mujer.

Pero no todo eran rosas en la Wilhelmstraße (2). Hitler llegó a tener unos celos demenciales de la relación de la Princesa con Wiedemann (Stephanie era algo ambigua en cuestiones de amor) y súbitamente exilió a su amigo y confidente al consulado alemán en San Francisco, Estados Unidos.

Cuando la espía siguió a su amante, las agencias de inteligencia estadounidenses ya tenían varios expedientes acerca de sus actividades.


Stephanie von Hohenlohe fue detenida, interrogada y una vez más la espía demostró de qué madera estaba hecha. Dijo poco y nada, sedujo a Lemuel B. Schofield, Director del Servicio de Inmigración y Naturalización de Estados Unidosy misteriosamente quedó libre. Volvió a Alemania donde se hizo un nombre como periodista. ¿Una perlita? Cuando trabajó para la revista Stern, Stephie fue la única que consiguió entrevistas con  J.F.Kennedy y Lyndon Johnson(3)

Falleció tranquilamente en 1972, en Suiza, a los 81 años.





(1) “Poder mundial o ruina”.

(2) Hitler vivía en un palacete ubicado en el 77 de Wilhelmstraße. Con el tiempo se denominó “Führerwöhnung”.

(3) "Hitler´s Spy Princess" – Martha Schad




Fuentes:
. Wikipedia
. Hitler´s Spy Princess" – Martha Schad




Google