domingo, 8 de mayo de 2011

La Emperatriz Wu Zetian y el próximo Buda... una Mujer





Según la literatura sagrada budista, bodhisattva Maitreya será el sucesor de Siddharta Gautama (el Buda histórico actual) y nacerá en la tierra para lograr la completa iluminación de un Buda y enseñar el dharma. Y aunque la iconografía lo imaginó en formas muy variadas, a ningún budista se le ocurrió, ni en pesadillas, la idea que Maitreya pudiera ser una Mujer, nadie… salvo a la única Mujer que ocupó el trono imperial en China: Wu Zetian (625-705), la hermosa, controversial, escandalosa, tirana, despiadada para algunos, excelente gobernante para otros. Wu promocionó fervientemente el budismo –convertido en religión oficial en 691- desafió las creencias de Confucio, llevó adelante una campaña para elevar la posición de la Mujer, promovió estudios sobre biografías femeninas e hizo mucho ruido en esos viejos tiempos feudales con su teoría sobre la Buda. A esta Emperatriz que rompió el sistema tradicional de dominación masculina se le atribuyeron asesinatos, crueldades varias, sadismo, ambición desmedida…y después de su muerte se elevó una lápida sin inscripción en su tumba. Castigo por crímenes ¿o por su osadía?  



“Lástima que seas una muchacha, si fueras varón, sin dudas pasarías los exámenes imperiales” (1) decía el padre de Wu, deslumbrado por la inteligencia de su niña. No sospechaba entonces que su retoño se abriría el propio camino hacia el trono, reinaría como soberana y llegaría incluso a proclamar su propia dinastía.
Hacia el 636 o 638, cuando Wu tenía 14 años, ingresó en el harén del emperador Tang Taizong, en el quinto rango de concubinas. Rápidamente se destacó por sus conocimientos en literatura e historia, que sumados a la belleza y perspicacia, le ganaron el favor del emperador. El hombre le otorgó el título Wu Zetian Meiniang (“mujer encantadora”) y la asignó para trabajar en el estudio imperial. Muy a sus anchas, Wu se introdujo con pasión en los documentos oficiales y con el tiempo se convirtió en una eficaz e insuperable asistente en los asuntos de estado.
En 649, cuando Wu tenía unos 26 años, el emperador falleció y siguiendo los procedimientos establecidos, ella y las otras concubinas de Tang Taizong fueron enviadas a un convento de monjas por el resto de sus vidas.


Pero Gaozong, el nuevo emperador, fascinado por el talento y la belleza de Wu, después de tres años, la llevó a su lado con el título de Zhaoyi, concubina de segundo grado. Cada vez más cerca de su objetivo, Wu se dedicó a ganar completamente la confianza y el favor de su señor. Dio luz a dos hijos y enfocó a sus dos adversarias: la emperatriz y la concubina de mayor rango. Para el 655 había “barrido” a ambas y los historiadores le atribuyen un par de cadáveres en el ropero. 



Por ese entonces y sin enemigas de fuste a su alrededor, comenzó seriamente la carrera política de Wu Zetian. El emperador admiraba profundamente el ingenio y discernimiento de la Emperatriz consorte y aceptaba mansamente las nuevas ideas en materia de agricultura, reducción de impuestos, reformas sociales, etc. que proponía su mujer, quien cada vez tomaba parte más activa en los asuntos de estado. Cuando en el 660 Gaozong sufrió un derrame cerebral, Wu estaba allí, lista para escribir su página en la historia.
Los cronistas dicen que no mostró misericordia hacia la corte y los funcionarios de alto rango para despejar el camino de ascenso al trono de sus hijos, a quienes finalmente ella misma derrocó. En el 690 Wu Zetian ratificaba en forma pública y oficial su poder y se convertía en la primera y única Mujer en la historia de China que ocupó el trono imperial.
Junto a la poeta Shangguan Wan’er, su amiga y competente ayudante, durante decenas de años el destino de China estuvo en manos femeninas. 

Ambas aportaron al desarrollo, la estabilidad y la prosperidad, aunque Wu fue acusada de autócrata y sanguinaria. Su política religiosa, que propagó a los cuatro vientos, asegurando que el buda del porvenir era Mujer, le atrajo tanta popularidad como feroces enemigos.
Wu gobernó hasta los 80 años, cuando un golpe de estado, que ya no tuvo fuerzas para evitar, la sacó del poder. Ella moriría poco después, convencida de que el tiempo, le daría un nombre femenino a Maitreya… aún faltan unos 30.000 años para el cumplimiento de la Profecía y finalmente saber si la Emperatriz tenía razón.











(1) El examen imperial de la época feudal era una vía por la que los letrados y estudiantes se hacían funcionarios para participar en los asuntos políticos. Sin embargo, estaba abierta exclusivamente a los hombres. Si se hubiera permitido a las mujeres participar en los exámenes imperiales, la historia de China habría cambiado en gran medida; al menos un número considerable de hombres hubiera perdido su puesto. Fuente: Talentos femeninos de la antigüedad – Huo Jianying


Fuentes:

. Notable women of China: Shang dynasty to the early twentieth century -Barbara Bennett Peterson
. Encyclopedia of the Peoples of Asia and Oceania - Barbara A. West Pag. 260
. China: five thousand years of history and civilization – Pag. 65
. The mystique of transmission: on an early Chan history and its contexts - Wendi Leigh Adamek – Pág. 185
. Talentos femeninos de la antigüedad – Huo Jianying – China Hoy 
. Wikipedia (enlaces en texto)
. Imágenes Internet




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