viernes, 3 de junio de 2011

El sabueso de los Pinkerton: Kate Warne


 
Cuando la célebre Pinkerton, primera agencia de detectives del mundo, contrató a Kate Warne como “detective privado” no existían policías femeninas (1) y las mujeres ni siquiera tenían derecho al voto. Kate no sólo se convirtió en la más valiosa investigadora de la agencia, también descubrió un entramado complot para asesinar a Abraham Lincoln, planeó una ingeniosa estrategia para custodiarlo y fue la guardaespaldas que llevó, sano y salvo el Honest Abe a Washington DC. para que jurara como el 16° Presidente de los Estados Unidos (2)




En 1856, una mujer delgada y de cabellos castaños, se presentó en la Agencia Nacional de Detectives Pinkerton, respondiendo a un anuncio del periódico local. “No empleamos mujeres como detectives” sentenció Allan Pinkerton, pero los argumentos de Kate Warne fueron inapelables “Una mujer puede descubrir secretos igual o mejor que cualquiera de sus hombres” respondió. Impresionado, el irlandés contrató a Kate y la convirtió en la primera “detective privado” de Estados Unidos y posiblemente del mundo.
Fue una excelente decisión, Kate era camaleónica. Tan pronto se disfrazaba de encumbrada dama sureña, como de una harapienta mendiga o un joven pastor, cambiaba el acento a voluntad, se aventuraba en lugares imposibles y recopilaba la información que nadie, antes de ella, había sido capaz de obtener. Hacia 1861y mientras se encontraba infiltrada en las reuniones sociales secesionistas bajo el alias de “Sra. Cherry” en el elegante Hotel Barnum, descubrió un plan para asesinar a Lincoln en el cambio de tren en Baltimore y camino a Washington y también averiguó la hora exacta y el lugar donde se llevaría a cabo. Allan Pinkerton entonces pidió hablar con el presidente electo y logró la aprobación para que la agencia custodiara a Lincoln y lo llevara con seguridad a destino. La brillante Kate ideó y llevó adelante un plan que incluía disfrazar al propio Lincoln como su “hermano inválido”. Con una gorra y envuelto en un chal, el presidente más prominente de la historia estadounidense se colocó en la parte posterior del tren, junto a una mujer decidida a todo para defenderlo. Fueron siete horas de viaje interminables para Kate, luego de las cuales declaró “no haber pegado un ojo en toda la noche”.
Dice la leyenda que esas palabras fueron tomadas para el logotipo de Pinkerton, un ojo abierto y alerta, y el eslogan que los hizo famosos “Nosotros nunca dormimos”.


Lincoln tomó posesión como Presidente de esos estados que demostraron no estar muy unidos, y la Mujer, que bien puede pretender ser la antecesora de los servicios secretos presidenciales, continuó encumbrando con sus éxitos a la Agencia Pinkerton.
Como buena detective, Kate Warne era, y es en la actualidad, un misterio. No se conocen fotos de ella y nada se sabe de su vida antes de ingresar en la famosa Agencia. Su nombre también es tentativo; se la conoció como Warne Kay, Waren Kay, Kay Warren, Kate Warne, Waren Kate, Kate Warren, Warne Kitty, Waren Kitty, Kitty Warren, Warren Kittie, Warne Kittie, Warren Kittie y el colmo de la intriga es la lápida en el cementerio (falleció de una neumonía en 1868, a los 36 años) donde el apellido figura sin la “e” final.

En esta foto, algunos perspicaces han creído descubrir a la intrigante Kate y se cree que es la persona parada detrás de Pinkerton. Si la miramos de cerca, tiene una ropa distinta al resto… y es la única que no tiene vello en la cara.


Aunque el protagonismo, valor y talento de la primera detective fueron registrados minuciosamente por la historia, la Mujer llevó sus secretos a la tumba. Sólo el amante, otro sabueso tan hermético como ella, supo quién era y pidió ser enterrado a su lado, Allan Pinkerton.






(1) En Estados Unidos no se permitió a las mujeres ser parte de la policía hasta 1891, y no hubo detectives femeninas hasta 1903.
(2) Allan Pinkerton lamentó siempre no haber estado a cargo de las medidas de seguridad ese 15 de abril de 1865, cuando el actor John Booth disparó una bala en la cabeza de Lincoln. Según él, Kate Warme, su detective femenina, no hubiera fallado.




Fuentes:
. Wikipedia (enlaces en texto)
. The Expressman and the Detective - Allan Pinkerton
. The Enemy Within: A History of Spies, Spymasters and Espionage - Terry Crowdy – Pag. 165
Imàgenes: internet Google