jueves, 21 de marzo de 2013

“El monstruoso gobierno de las mujeres”




En el verano de 1558, probablemente muy caluroso, el reverendo John Knox escribió The first blast of the trumpet against the monstruous regiment of women (traducido en la actualidad como “El primer toque de trompeta contra el monstruoso gobierno de las mujeres”). La obra, que en sus inicios pretendió expresar la ojeriza del barbudo escocés con las tres Marías: la de Guisa, reina viuda de Escocia, la Bloody, María I de Inglaterra y María Estuardo, finalmente resultó ser un clásico de la misoginia universal. Knox, emocionado con sus argumentos, no se limitó a fustigar la gobernanza de estas soberanas católicas y condenar duramente la temida y odiada ginecocracia. En su virulento panfleto se esmeró, antes que nada, por demostrar la maldad y la locura de todo el género femenino.








“Permitir el acceso de una mujer al gobierno, a la supremacía, a la autoridad o al imperio es, en cualquier reino, nación o ciudad, es repugnante y contrario a la naturaleza (…) una muestra de desprecio hacia Dios, uno de los gestos más opuestos a Su Voluntad revelada y a sus leyes reconocidas y equivale, en último término, a la destrucción del buen orden y de toda posibilidad de equidad y justicia” aseguraba el líder de la Reforma Protestante en Escocia y fundador del presbiterianismo


Knox, quien se consideraba un mensajero de Dios, se sirvió de ejemplos del Antiguo y Nuevo Testamento para demostrar que las hembras “débiles, imprudentes, frágiles, impacientes y tontas” según  su esclarecida visión, lejos de controlar, deben ser controladas.



Promoverlas al ejercicio de cualquier forma de autoridad implicaba, a su entender, la “subversión del orden, de la equidad y de la justicia”. Venerables Padres como San Agustín –quien no dudó de la inferioridad de la mujer- asistieron la inspiración del presbítero y ratificaron su convicción.

Se cuenta que cuando Knox estaba en Ginebra y se preparaba para hacer oír su “segundo toque de trompeta”, falleció María de Inglaterra. Encantado con la noticia y asumiendo que gozaría del favor y protección de la nueva reina –después de todo, la pelirroja era de su mismo "palo religioso”- hizo las maletas y se puso en marcha inmediatamente para presentar respetos a la soberana…no imaginó que la culta Isabel había leído con mucha atención The first blast of the trumpet against the monstruous regiment of women. 
Sin disimular su contrariedad (y repulsión) la quinta y última monarca de la dinastía de los Tudor, condenó el folleto oficialmente por decreto real y prohibió al autor poner los pies en Inglaterra, no sin antes advertirle que ese “The first blast…” sería “The last blast”, el último toque- atropello contra las mujeres, o el hombre se quedaría sin instrumento para tocar…cualquier cosa. Por supuesto, después de la mayestática orden, la trompeta de Knox, enmudeció. 



















































Notita: En 1564, años después de su polémico panfleto, Knox –viudo y largo cincuentón- volvió a casarse con una joven de 17 años…pariente lejana de su odiada María Estuardo.

Fuentes:

. Knox, John. The First Blast Of The Trumpet. Edición reimpresa. Kessinger Publishing, 2004
. Wiesner, Merry E. Women and Gender in Early Modern Europe.New Approaches to European History. Cambridge University Press, 2000. Pág. 288
. Fauré, Christine. Enciclopedia histórica y política de las mujeres: Europa y América. Traducido por Marisa Pérez Colina  Ediciones AKAL, 2010. Pág. 80
. Wikipedia: enlaces en texto.
Imágenes: Internet





Google