martes, 25 de marzo de 2014

Evelyn Nesbit, la Top Model

Evelyn Nesbit ¿1887?-1967
Revistas, periódicos, dentífricos, cremas, tabacos, chocolates, perfumes y souvenirs de la más variada índole se disputaban la chica del momento.

Evelyn Nesbit era geisha, doncella, diosa griega, gitana; musa para los artistas, dueña de las fantasías masculinas y el arquetipo femenino en los albores del siglo XX. Todos querían algo de ella o al menos, un pedacito de esa belleza perfecta, mezcla de inocencia y sensualidad. Y todos ignoraban algo: Evelyn Nesbit, la Primera Top Model de la Historia, era una niña que aún añoraba las muñecas.

Todavía no cumplía los trece años cuando su imagen sexualizada aparecía en tarjetas con la leyenda “Quiero besarte” o cuando posaba desnuda para fotógrafos y pintores…todo con la aprobación y gestión de mamá Nesbit, quien no dudó en alterar la documentación de su pequeña para evitar problemas con las autoridades. La modelo fue comprada y vendida en un sistema monetario tan fuerte como el oro: la Belleza, hasta que su valor alcanzó la cima. 
Fue entonces cuando Stanford White, el arquitecto más renombrado de New York, famoso bon vivant y devorador de cosas bellas, puso su mirada sobre la niña disfrazada de mujer. 

Una noche de 1901, en la habitación de un lujoso departamento de la 24th Street de Manhattan, el muy casado White invitó a Evelyn a subirse a un magnífico trapecio con cuerdas de terciopelo rojo, único objeto del lugar. “Vamos a poner a esta pequeña niña en el columpio”- rugió el cincuentenario mientras la agasajada montaba con entusiasmo el juguete y apuraba el primer champagne de su vida y seguramente algo más. Evelyn voló alto y es todo lo que recordó hasta el otro día, cuando despertó en la cama del hombre. 

La lolita –misma edad del personaje de Nabokov- volvería a subir al mítico columpio rojo en varias ocasiones más, a veces vestida y a veces no, pero ya no sería la misma. Otros hombres, un extraño matrimonio arreglado por su progenitora y su involuntario protagonismo en el “crimen del siglo” –donde el celoso y flamante marido de la modelo asesinó al arquitecto seductor - la convirtieron en una celebridad perfecta para el insaciable apetito del público estadounidense por el pecado privado y el escándalo público. 


La probablemente demasiado-bella para-su propio-bien-Evelyn Nesbit gradualmente fue expulsada de la atención pública y malvivió su adultez entre intentos de suicidio, alcoholismo y morfina. Falleció sola en una residencia para ancianos a los ¿82 años?, apretando entre sus manos las fotos vintage de su inocencia perdida.


Fuentes: 
. Paul, Deborah. Tragic Beauty: The Lost 1914 Memoirs of Evelyn Nesbit. Lulu.com, 2006
. Uruburu, Paula. American Eve. Penguin, 2008 . 
Wikipedia, inglés y español.
 . Imágenes Internet. Google