viernes, 14 de agosto de 2009

La Musa y el Minotauro


Era 1936. Cuando la deslumbrante Dora Maar atravesó las puertas del parisino café Deux Magots, los surrealistas habitués interrumpieron sus charlas para admirar a la conocida fotógrafa. Dora no supo entonces que de alguna forma, había ingresado a un laberinto del que no saldría jamás. Tampoco pudo imaginar que ese hombre de rostro atractivo y ojos febriles, sería para ella el Minotauro. Unos momentos después el poeta Paul Eluard, le presentó al hombre-mitad toro: Pablo Picasso.


Antes de convertirse en Musa y amante del famoso pintor, Dora Maar pasaba por un excelente momento de su carrera artística. Había viajado sola a España, tenía su propio estudio, la lente de su Rollei había capturado los suburbios marginados de la Ciudad Luz y había logrado introducir en sus fotografías aspectos surrealistas y técnicas innovadoras. En 1934 se había presentado en sociedad su “Cuarteto de Ciegos”, y el Retrato de Ubú –monstruo ciego y suplicante- era el icono fotográfico del movimiento surrealista. Nada mal para una chica, si recordamos la época.

Dora, inteligente, magnética, hermosa, atrevida y con carácter independiente, causaba sensación entre sus amigos y despertó la imaginación (¿y voracidad?) de Picasso. El fascinante Minotauro pintó a su Musa en varios óleos, dibujos, esculturas y por supuesto, para muchos, ella es la mujer que sostiene la lámpara en el Guernica.

"Era cualquier cosa que quisieras: un perro, un ratón, un pájaro, una idea, una tormenta. Eso es una gran ventaja cuando te enamoras" P.P.

Dora a su vez le hizo a Picasso sus mejores fotografías, incluyendo todo el proceso de creación del Guernica. Vivieron juntos siete largos e intensos años, pero el estallido de la guerra civil en España, la ocupación de París y la II Guerra Mundial afectó también la pareja. Los retratos iniciales de la Musa, llenos de dulzura, comenzaron a ser deformados. Dora Maar poco a poco es despojada de sus virtudes, es la mujer que llora…”No puedo imaginarme a Dora más que a punto de llorar”.



“en su papel de Minotauro, Picasso manipularía a la mujer amada para que sacrificase no sólo su cuerpo y su voluntad, sino también, en el caso de Dora Maar, su equilibrio mental”.
John Richardson

Para 1943 la relación se había terminado. A medida que Picasso la abandonaba, Dora se sumía más en una profunda depresión, fue internada en un psiquiátrico y posteriormente entró en una fase mística hasta su muerte, el 16 de Julio de 1997.




"La dejé por miedo. Dora ya estaba loca mucho antes de que enloqueciera de verdad" P.P





“Yo no fuí la amante de Picasso; él sólo fue mi amo" D.M

La Musa Dora Maar jamás encontró la salida. Pero la siguiente mujer en ingresar al laberinto, Françoise Gillot (1) no olvidaría un detalle fundamental: el hilo de Ariadna.






(1) Françoise Gillot (madre de Claude y Paloma) abandonó a Pablo Picasso.
Fuentes:
. Y enlaces a Wikipedia
. Las mujeres de Picasso – Luis López Tapia http://servicios.diariosur.es/picasso/mujeres2.htm 


Obras de Picasso - Internet

. “Dora Maar con un gato” es una de las 10 obras de arte más caras del mundo.

US$95,2 millones, mayo 2006.

. "Femme qui pleure" (Mujer que llora)

. “Minotauro” (carbonilla)

. “Dora llorando”

. Guernica (fragmento)

Fotos de Dora Maar:

. Picasso trabajando el Guernica.

. Retrato de Ubú

. Assia

. Etude de nu: femme de dos assise devant un miroir.
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