lunes, 3 de agosto de 2009

LA SALVAJE UNITARIA



“Y que tu hijo, el niño aquel
de tu orgullo, que ya empieza
a sentir en la cabeza
breves ansias de laurel,
vaya, siguiendo la fiel
ala de la ensoñación,
de una nueva anunciación
a continuar la vendimia
que dará la uva eximia
del vino de la Canción”
De Evaristo Carriego a Doña Leonor Acevedo Suárez de Borges (1)

Jorge Luis Borges, mucho más de una vez fue observado con curiosidad entomológica. A despecho, algunos autores colocaron la vida personal de este Hombre bajo la lupa, con la morbosidad del voyeur y un claro abuso de interpretaciones psicoanalíticas.

Leonor Acevedo Suárez, la madre del Poeta Ciego no escapó al "Cherchez la femme" de Edwin Williamson en “Borges, una vida”, o “Borges a Contraluz” de Estela Canto, entre otros. En los últimos años, esta mujer, figura fundamental en la vida y obra de su hijo, pasó de estar bajo los Six Feet Under al epítome madre castradora.Quizás por eso, sea importante recurrir a las palabras de quien más y mejor la conoció, Jorge Luis Borges:



“…Y luego mi madre me ayudó muchísimo, me leía largos textos en voz alta, ya cuando casi no tenía voz, estaba fallándole la vista; seguía leyéndome y yo no siempre fui debidamente paciente con ella…”
Para asistir a Georgie, Doña Leonor comenzó a estudiar inglés a una edad avanzada, con tanta dedicación y ahínco que sus traducciones resultaron excepcionales, como los cuentos de D.H. Lawrence.


“…Ahora, mi madre conocía poco el inglés, pero cuando mi padre murió, en el año 1938, ella no podía leer, porque leía una página y la olvidaba, como si hubiera leído una página en blanco. Entonces, se impuso una tarea que la obligaba a la atención, que era traducir. Tradujo un libro de William Saroyan que se llama The Human Comedy (La Comedia humana)”

Con una extraordinaria intuición literaria, “…inventó el final de uno de mis cuentos más conocidos “La intrusa”. Eso se lo debo a ella.”, y una poderosa memoria “capaz de recordar su infancia y el pasado de Buenos Aires que vio” “…Sí, ella me ha contado tantas cosas y de un modo tan vívido, que yo creo ahora que son memorias personales mías, y en realidad son memorias de cosas que me ha contado.”

Quizás el rasgo más notable de la madre de ese erudito insondable, fuese el temperamento“.. Sí yo recuerdo que la llamaron una vez por teléfono y una voz debidamente grosera y terrorista le dijo “Te voy a matar, a vos y a tu hijo” ¿Por qué señor? Le dijo mi madre, con una cortesía un tanto inesperada. “Porque soy peronista” “Bueno” dijo mi madre, “en cuanto a mi hijo, sale todos los días de casa a las diez de la mañana. Usted no tiene más que esperarlo y matarlo. En cuanto a mí, he cumplido (no me acuerdo qué edad sería, ochenta y tantos años) le aconsejo que no pierda tiempo hablando por teléfono, porque si no se apura, me le muero antes”. Entonces el otro cortó la comunicación”

Sí, Leonor, sobrina nieta del General Soler y nieta del Coronel Suárez, también era brava, más no bravata. Las palabras de su propio hijo e incluso de los “otros”, nos dejan ver una mujer con carácter firme, orgullosa de sus antepasados que habían peleado contra Rosas, el tirano (bah, de todos menos uno)


“…yo estaba una vez hojeando unos libros de historia, mi madre me mostró una foto y me dijo “Éste es tu tío bisabuelo, el general Soler” Y yo pregunté cómo es que nunca he oído hablar de él. Bueno, dijo mi madre “un sinvergüenza que se quedó con Rosas”. De modo que era la oveja negra de la familia. Era federal.”

La madre de Jorge Luis Borges era unitaria. Sus convicciones políticas no conocían tiempo ni reconciliaciones. Ser unitaria para ella, era ser rebelde, valiente y esa reciedumbre se puso de manifiesto una vez más, cuando viejita, la llevaban al quirófano para ser operada e intrépidamente le dijo a Georgie: “! Salvaje Unitaria”! (2)…era su personal forma de mostrar coraje ante el hijo.

Buscar la Mot juste (palabra adecuada) para Leonor Acevedo Suárez no es sencillo. A ella le hubiera encantado el título de este artículo, personalmente me agrada la forma en que la llamaba mi amado autor: Madre.


(1) Este poema, casi un cumplido y sin dudas, una profecía, fue dedicado cariñosamente a la madre de Borges cuando el pequeño Jorge Luis tenía nueve años.


(2) A partir de 1819, en Argentina se definieron dos tendencias políticas: los federales, partidarios de las autonomías provinciales y los unitarios, partidarios del poder central en Buenos Aires. Las disputas desembocaron en una larga guerra civil.

Nota: Juan Manuel de Rosas, político argentino y gobernador de Buenos Aires (1829-1832/1835-1852) amado por sus seguidores, temido y odiado por sus opositores, estuvo en el poder por más de 20 años tratando de ordenar el país contra la anarquía política. En su contra aparecieron los unitarios, los jóvenes ilustrados, los liberales, militares y viejos patricios de la revolución.

En la represión, se empapelaron las ciudades con carteles “Mueran los salvajes unitarios”.





Fuentes:
. Fragmentos del libro En Diálogo – Vol. 1 – Jorge Luis Borges, Osvaldo Ferrari – Editorial Sudamericana.
. Enlaces a Wikipedia.


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