sábado, 13 de noviembre de 2010

La Hija del Insomnio: Alejandra Pizarnik


Alguna vez/ alguna vez tal vez me iré sin quedarme/ me iré como quien se va(1) escribió Alejandra Pizarnik. La noche del 25 de Setiembre de 1972, una de las voces más altas de la poesía argentina, apareció muerta, sin despedidas y sin cartas. La Hija del Insomnio, como la llamaron, probablemente entró “en la muerte con los ojos abiertos, como Alicia en el País de los Espejos”(2). Ella tal vez se fue…para no quedarse. 




Se llamaba Flora, Alejandra era el nombre que adoptó en su adolescencia. Nació en 1936 en Avellaneda, provincia de Buenos Aires y era la segunda hija de inmigrantes judíos procedentes de Rovne (3). 
En 1955 publicó su primer libro de poemas “La tierra más ajena”, letras que después renegó. Le siguieron “La Última Inocencia” (1956 y “Las Aventuras Perdidas” (1958). En 1960 viajó a París y se quedó dos años. Para 1962 apareció su “Árbol de Diana” y en1965 la crítica celebró unánimemente “Los trabajos y las noches” y los ocasionales artículos que escribió para diarios y revistas, entre ellos “La Condesa Sangrienta” que sería libro en 1971. 


Fue precisamente en el inicio de los setenta cuando la Poetisa con aire de colegiala, amistosa, imprevisible, intelectual, ángel existencialista y medular, tuvo su primer intento de suicidio, al que le siguieron otros y el último, el presunto, el que nadie vaciló en aceptar y el que ninguna prueba confirmó. 


La llamaron “niña extraviada“pequeña náufraga” “estatua deshabitada de sí misma” ¿quién sabe? ¿quién puede reducir a metáfora una vida? Quizás sólo Alejandra: “esta lúgubre manía de vivir! esta recóndita humorada de vivir! Te arrastran Alejandra, no lo niegues”


¿Hacia dónde la arrastraron manía y humorada? Probablemente lo supiera Cortázar, su querido amigo. O tal vez Octavio Paz, Francisco Urondo, Manucho Mujica Lainez, Olga Orozco o su amor “sin fondo”: Silvina Ocampo…Nosotros, rescatamos su oxímoron, la poesía alarmante, bella y trágica, punzante y devastadora. 


Enrique Molina, otro poeta que escribió en la estela del surrealismo, bautizó a Alejandra Pizarnik  como“La Hija del Insomnio” . Un insomnio que ella combatió con grandes cantidades de somníferos hasta el final, cuando ya no se pudo rebelar y volver a “mirar una rosa hasta pulverizarse los ojos”… 






“la pequeña viajera moría explicando su muerte”… 




En nuestro Audio: “La Hija del Insomnio”
Letra: Enrique Molina - Música: Janis Joplin - Voz: Susana Peiró
















(1) (4) “Árbol de Diana” 
(2) “Los Trabajos y las noches” (1965) 
(3) Ciudad rusa y polaca alternativamente. 


Fuentes: 
. Alejandra Pizarnik – César Aira – Beatriz Viterbo Editora. 
. "La última Inocencia" - "Las Aventuras Perdidas" - Pizarnik 1976
. Wikipedia
Imagen: Internet

























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