viernes, 27 de mayo de 2011

El bolero y “la voz de humo”


El bolero. Forjado de noche, entre lunas y romances, pasiones, traiciones y desdichas, alguna vez fue condenado por inmoral. Supo ser música de gentes de baja ralea, orilleros, habitantes de bares, desposeídos y poetas. 
Una de las osadas mujeres que se animó a interpretar el bolero en tiempos difíciles, arriesgándose a ser condenada por las buenas costumbres y la decencia, fue Elvira Ríos, “la voz de humo”.
Agustín Lara la conoció en un café nocturno de México y se deslumbró. Elvira no sólo tenía una voz grave de contralto, distinta, dramática, misteriosa y absolutamente romántica, también lo imitaba a él, “El flaco de oro”, y lo hacía muy bien. Con “Noche de Ronda”, “Ausencia” y la mayoría de los temas de este compositor, Elvira Ríos conquistó el éxito, sedujo en escenarios internacionales durante los 30 y 40 y se convirtió en parte de la historia cultural del país azteca.
En la actualidad, cuando el bolero es acusado de ingenuo, kitsh, cursi, sensiblero y pasado de moda, hay quienes se miran a los ojos y se abrazan cuando lo escuchan. Son los que no olvidan ni olvidarán a “la voz de humo” y su larga confesión de amor.(1)
















(1)  De la frase: “El bolero es una larga confesión de amor, una intimidad expuesta. Lo profundo de una pasión hecha canción” – Gustavo Varela


Fuentes:
. Anónimo
. Elvira Ríos – Wikipedia Español (enlaces en texto) 
. Agustín Lara – Wikipedia Español (enlaces en texto) Google