miércoles, 11 de abril de 2012

La muerte en 3 actos de Sylvia Plath


“Morir es un arte, como cualquier otra cosa./Yo lo hago excepcionalmente bien./Lo hago por sentirlo hasta las heces./Lo hago para sentirlo real./Podemos decir que poseo el don./Es fácil ejecutarlo en una celda./Es muy fácil hacerlo y guardar la compostura./Es teatral.”
Sí, la muerte había parasitado su alma...

Sylvia Plath comenzó a morir un poco a los diez años, cuando falleció su padre, el Daddy del controversial poema. A los veinte, fracasó en un intento de quitarse la vida y fue recluida en un psiquiátrico, de donde salió, según dijo: “remendada, reparada y con el visto bueno para volver a la carretera” (1) Finalmente, un helado 11 de febrero londinense de 1963, la brillante escritora y poetisa estadounidense de treinta años, se suicidó en un acto premeditado y meticulosamente organizado. “Esta es la número Tres./Qué desperdicio/Eso de aniquilarse cada década”. 

Para algunos fue una víctima, del mundo machista, del padre, del marido infiel que la abandonó; de su psique encarcelada en un trastorno bipolar. Para otros, Sylvia fue una poeta confesional maldita, loca y resentida que hizo un culto de la anti-belleza en sus letras. En la actualidad, muchos recuerdan a Plath como un símbolo del feminismo, la rompedora del modelo femenino american dream; una mujer desencantada de la época burguesa y patriarcal que le tocó en suerte, de su país, de su familia, de los hombres… A la manera de Woolf y su amiga SextonTsvetáyeva o Pizarnik, Plath decidió bajar el telón de su vida ¿una tragedia en tres actos? y entrar en la leyenda.


(1) Tan bueno que se graduó summa cum laude  con una tesis sobre la doble personalidad en las novelas de Dostoievski.

 Fuentes:
. Chapman, Lynne F. Plath, Sylvia. Sylvia Plath. Voices in poetry. The Creative Company, 1994
 .  American Poems
.  Sylvia Plath page

 Para Lenny Cáceres: nuestro agradecimiento por acercarnos esta trágica heroína. Google